Cali, agosto 31 de 2026. Actualizado: lunes, agosto 31, 2026 21:23

Ciencia, alimentación y exploración espacial

Cultivar comida fuera de la Tierra: del tomate experimental a la agricultura espacial

Cultivar comida fuera de la Tierra: del tomate experimental a la agricultura espacial
Foto: Pexels
lunes 31 de agosto, 2026

La agricultura espacial dejó de ser una idea de ciencia ficción.

En la Estación Espacial Internacional (EEI), científicos y astronautas llevan años estudiando cómo producir alimentos frescos en condiciones de microgravedad, con poco espacio, recursos limitados y sin las condiciones naturales de la Tierra.

Uno de los hitos más visibles ocurrió con el experimento conocido como Veg-05 de la NASA.

En 2022 y 2023, astronautas cultivaron tomates enanos de la variedad ‘Red Robin’ en el sistema Veggie, una especie de invernadero compacto.

El objetivo era estudiar su crecimiento, producción, valor nutricional, seguridad microbiológica y respuesta a diferentes condiciones de iluminación y fertilización.

El experimento enfrentó dificultades de humedad y riego y produjo 12 tomates maduros en órbita, que no fueron consumidos por la tripulación debido a preocupaciones de contaminación.

Cabe destacar en estas investigaciones a Martha Lucía Orozco Cárdenas, ingeniera agrónoma egresada de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Palmira, quien recibió recientemente un Certificate of Special Recognition (Certificado de Reconocimiento Especial) del Congreso de Estados Unidos por su trayectoria científica y sus aportes al desarrollo de tecnologías para producir alimentos en futuras misiones espaciales.

Desde la Universidad de California, Riverside, participó en el desarrollo de los llamados “SPACE tomatoes”, plantas compactas diseñadas para producir frutos en ambientes confinados.

El proyecto recibió apoyo de NASA y, posteriormente, las plantas fueron enviadas a la EEI, donde germinaron y crecieron en microgravedad durante 2025.

La importancia va más allá de comer un tomate en el espacio.

En misiones prolongadas a la Luna o Marte, transportar toda la comida desde la Tierra aumentaría la masa y la dependencia del reabastecimiento.

Cultivar parte de los alimentos permitiría complementar las provisiones y podría aportar beneficios nutricionales y psicológicos a las tripulaciones.

El camino, sin embargo, apenas comienza.

Ya se han probado en órbita diferentes verduras, rábanos, pimientos y trigo, pero lograr sistemas agrícolas estables, seguros y productivos para misiones de larga duración sigue siendo un desafío científico.

Un desafío

La agricultura espacial es el conjunto de técnicas e investigaciones destinadas a cultivar plantas y producir alimentos fuera de la Tierra, especialmente en estaciones espaciales, la Luna o, en el futuro, Marte.

No se trata simplemente de llevar semillas al espacio y sembrarlas.

Los científicos estudian cómo hacer que las plantas puedan germinar, crecer, florecer y producir frutos en condiciones muy diferentes a las terrestres, como la microgravedad, la radiación, la falta de suelo y el espacio limitado.

En la NASA y otras agencias espaciales se han desarrollado sistemas de cultivo como Veggie, instalado en la Estación Espacial Internacional. Allí se han cultivado alimentos como lechuga, rábanos, pimientos y tomates.

La investigación es importante porque las futuras misiones a la Luna y Marte podrían durar meses o incluso años.

Transportar toda la comida desde la Tierra sería costoso y dependería de misiones de abastecimiento.

Producir una parte de los alimentos durante el viaje o en el destino podría reducir esa dependencia y, además, proporcionar alimentos frescos a los astronautas.

La agricultura espacial también busca responder una pregunta fundamental para la exploración humana: ¿podemos crear sistemas capaces de producir alimentos de manera sostenible lejos de la Tierra?

En ese sentido, los experimentos actuales son todavía principalmente investigaciones científicas, no granjas espaciales autosuficientes.

El objetivo es avanzar poco a poco hacia sistemas de producción de alimentos que puedan funcionar en futuras bases lunares o marcianas.

Hitos

Décadas de 1970 y 1980: los primeros experimentos.

Antes de la Estación Espacial Internacional ya se habían realizado experimentos de crecimiento vegetal en estaciones como Salyut y Mir, además de misiones del transbordador espacial.

Estos trabajos permitieron estudiar cómo la microgravedad afecta las raíces, los tallos, el agua y el desarrollo de las plantas.

2014: llega Veggie a la Estación Espacial Internacional.

La NASA puso en funcionamiento Veggie, un sistema compacto diseñado para cultivar plantas en microgravedad.

La primera cosecha incluyó lechuga romana. Fue un paso fundamental porque permitió pasar de estudiar plantas a investigar la producción de alimentos frescos en órbita.

2015: los astronautas comen por primera vez una cosecha cultivada en el espacio.

El 10 de agosto de 2015, la tripulación de la EEI consumió lechuga cultivada en Veggie.

Es uno de los momentos más simbólicos de esta investigación: se demostró que era posible cultivar, cosechar y consumir vegetales producidos en órbita, después de los controles de seguridad correspondientes.

2016-2018: aumenta la variedad de cultivos.

Se cultivaron lechugas, col china, mostaza mizuna, kale y otras plantas.

Incluso se consiguió cultivar zinnias, demostrando que la investigación no se limitaba a alimentos.

Los estudios también empezaron a abordar iluminación, fertilización, microbiología y bienestar de los astronautas.

2017: aparece el Advanced Plant Habitat.

Este sistema representa un salto tecnológico frente a Veggie: es una cámara de cultivo más grande, automatizada y ambientalmente controlada.

Permite estudiar durante períodos prolongados cómo responden las plantas a diferentes condiciones de luz, agua, nutrientes y ambiente.

2021: los chiles se convierten en otro hito.

La investigación Plant Habitat-04 permitió cultivar pimientos chile en la estación.

La tripulación consumió parte de la cosecha y otras muestras fueron enviadas a la Tierra para análisis.

2022-2023: tomates y sistemas sin suelo.

Los experimentos VEG-05 y XROOTS llevaron la investigación hacia cultivos de mayor interés para futuras misiones.

VEG-05 estudió tomates enanos y XROOTS probó métodos hidropónicos y aeropónicos, es decir, formas de cultivar sin utilizar suelo.

2026: la investigación apunta hacia la Luna y Marte.

La NASA señala que ya se han cultivado más de 50 especies de plantas en el espacio, incluidos tomates, lechugas, bok choy y pimientos.

La investigación actual busca que las plantas no solo proporcionen alimentos, sino que eventualmente contribuyan a sistemas de soporte vital mediante producción de oxígeno, reciclaje de recursos y otros procesos biológicos.

¿Hasta dónde se ha llegado?

El punto clave para tu artículo es este: todavía no existe una “granja espacial” autosuficiente.

Lo que existe son sistemas experimentales que han demostrado que diferentes plantas pueden germinar, crecer y, en algunos casos, producir alimentos en microgravedad.

El siguiente gran desafío es conseguir sistemas más productivos, eficientes en agua y energía, seguros y capaces de funcionar durante años.

Eso será fundamental si los seres humanos quieren establecerse durante largos períodos en la Luna o viajar a Marte.


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