Cali, octubre 16 de 2026. Actualizado: viernes, octubre 16, 2026 16:42

William Sánchez Lenis (Debe usarse siempre)

¿Todavía estamos a tiempo de comenzar de nuevo?

William Sánchez Lenis

Hay momentos en la vida en los que sentimos que algunas oportunidades se han quedado atrás, que ciertas decisiones nos cerraron caminos o que el tiempo ha pasado demasiado rápido como para intentar algo diferente.

Nos acostumbramos a pensar que hay etapas que no se pueden recuperar y que, llegado cierto punto, lo único que nos queda es aceptar lo que tenemos.

Pero ¿quién dijo que comenzar de nuevo es un privilegio reservado para quienes apenas empiezan a vivir?

Vivimos en una sociedad que suele medir el éxito por los resultados, la estabilidad económica, los logros profesionales y la capacidad de mantener una imagen de seguridad ante los demás.

Poco hablamos de las luchas silenciosas, de los proyectos que no salieron como esperábamos, de las decisiones que lamentamos y de esas circunstancias que nos obligaron a cambiar de rumbo sin estar preparados.

A veces, incluso nosotros mismos nos convertimos en nuestros jueces más severos.

Nos reprochamos lo que hicimos, nos culpamos por lo que dejamos de hacer y terminamos creyendo que nuestros errores tienen la última palabra sobre nuestra historia.

Sin embargo, comenzar de nuevo no significa borrar el pasado ni desconocer las consecuencias de nuestras decisiones.

Significa aprender de lo vivido, reconocer aquello que debemos corregir y comprender que ninguna experiencia, por dolorosa que haya sido, tiene que definir para siempre lo que somos.

También significa aceptar que cambiar de rumbo no es necesariamente fracasar.

Hay decisiones que necesitan revisarse, caminos que debemos abandonar y sueños que merecen ser transformados.

A veces, la mayor muestra de valentía no consiste en insistir en lo que ya no tiene sentido, sino en reconocer que podemos construir algo diferente.

Desde una mirada pastoral, la esperanza nos recuerda que la vida no se agota en nuestras equivocaciones.

Siempre existe la posibilidad de reconciliarnos, de pedir perdón, de recuperar la confianza y de descubrir nuevas razones para seguir adelante.

No se trata de esperar que todo cambie por sí solo, sino de asumir nuestra responsabilidad y dar el primer paso, incluso cuando no tenemos todas las respuestas.

Quizá el problema no sea que se nos hayan terminado las oportunidades, sino que hemos aprendido a desconfiar de nuestra capacidad para reconocerlas.

Y aquí aparece una pregunta que vale la pena hacernos: ¿cuántas veces hemos renunciado a cambiar porque creemos que ya es demasiado tarde?

No todos podemos empezar desde el mismo lugar ni contamos con las mismas posibilidades.

Las dificultades económicas, las responsabilidades familiares y las circunstancias personales pueden hacer más difícil cualquier transformación.

Por eso, hablar de nuevas oportunidades también implica construir una sociedad más dispuesta a acompañar, comprender y ofrecer caminos a quienes necesitan levantarse.

Al final, comenzar de nuevo no siempre exige grandes decisiones.

A veces comienza con una conversación pendiente, una disculpa sincera, un proyecto pequeño o la voluntad de dejar atrás aquello que nos impide avanzar.

Hoy me pregunto si estoy viviendo convencido de que mi historia ya está escrita o si todavía tengo el valor de hacer algo diferente con ella.

Porque quizá nunca sea demasiado tarde para cambiar de dirección, recuperar la esperanza y descubrir que aún tenemos mucho por aportar.

Comments

viernes 16 de octubre, 2026
ads_top
Powered by Sindyk Content
Arriba