Cali, octubre 15 de 2026. Actualizado: jueves, octubre 15, 2026 15:46
Porque la sostenibilidad también puede generar ahorro
La empresa que vio un negocio millonario en las cajas de cartón que otros tiraban a la basura
¿Cuántas veces puede utilizarse una caja de cartón antes de convertirse en basura? La pregunta parece sencilla, pero detrás de ella se esconde uno de los hábitos más costosos de la industria: desechar empaques que todavía están en condiciones de cumplir la función para la que fueron fabricados.
Durante años, miles de cajas han terminado en procesos de disposición o reciclaje después de un solo uso, aunque muchas podrían continuar transportando y protegiendo mercancías.
Fue precisamente esa contradicción la que dio origen a una idea empresarial que hoy está transformando la manera de entender los residuos.
En Cali nació Reusalo S.A.S. BIC, una compañía que decidió mirar las cajas usadas no como un desecho, sino como un recurso que todavía conserva valor.
Su propuesta consiste en recuperar los empaques de cartón utilizados por otras empresas, revisarlos, repararlos cuando es necesario y acondicionarlos para que puedan regresar a los procesos logísticos.
El resultado es un modelo de economía circular que permite extender la vida útil de los materiales y, al mismo tiempo, generar ahorros para las organizaciones que deciden incorporarlo.
Mucho más que observar
La historia comenzó con una pregunta que sus creadores no podían dejar de hacerse: “¿Por qué estamos desechando cajas que todavía sirven?”.
Al principio, la respuesta no estaba en una tecnología sofisticada ni en una gran infraestructura.
Estaba en observar lo que sucedía dentro de las empresas, identificar los empaques que podían recuperarse y demostrar que volver a utilizarlos era una alternativa viable.
Los primeros pasos fueron esencialmente manuales.
Había que tocar puertas, explicar el modelo, conocer los procesos de cada posible cliente y convencer a los responsables de las operaciones de que una caja usada podía seguir cumpliendo los estándares de calidad que exigía su actividad.
No era una tarea sencilla. En muchas organizaciones, la compra de empaques nuevos formaba parte de una rutina establecida, mientras que la reutilización podía generar dudas sobre resistencia, presentación, eficiencia o seguridad.
Por eso, Reusalo tuvo que construir su crecimiento sobre un elemento fundamental: la confianza.
Cada empresa que aceptaba probar el modelo representaba una oportunidad para demostrar que la recuperación y el reacondicionamiento podían integrarse a una operación industrial sin sacrificar la funcionalidad de los empaques.
Con el tiempo, aquella idea comenzó a consolidarse.
Actualmente, Reusalo tiene su sede en Cali, desarrolla operaciones a nivel nacional y genera ocho empleos directos y ocho indirectos.
Su actividad también moviliza una cadena de servicios en la que participan operadores logísticos, personal técnico, transportadores y proveedores vinculados con la recuperación y el acondicionamiento de materiales.
Pero su principal aporte está en la manera como propone modificar un proceso cotidiano dentro de las empresas.
En lugar de comprar una caja, utilizarla una sola vez y descartarla, las organizaciones pueden incorporarla nuevamente a sus operaciones después de una evaluación y un proceso de reacondicionamiento.
De esta manera, se reduce la necesidad de adquirir empaques nuevos y se aprovecha durante más tiempo un material que ya fue producido.
La clave del negocio
La innovación de Reusalo no está en fabricar un cartón diferente, sino en cambiar la decisión de desecharlo.
Esta propuesta ha despertado interés en áreas empresariales que tradicionalmente tienen responsabilidades distintas, pero que encuentran beneficios comunes en el modelo.
Para los departamentos de compras, representa una posibilidad de optimizar el presupuesto destinado a empaques.
Para las áreas de operaciones, puede contribuir a mejorar la eficiencia logística.
Para los responsables de sostenibilidad, constituye una alternativa para avanzar en sus compromisos ambientales, mientras que desde la perspectiva financiera permite identificar oportunidades de ahorro.
Así, una caja de cartón deja de ser solamente un insumo de transporte y se convierte en parte de una estrategia empresarial.
Sin embargo, lograr que esa idea creciera exigió algo más que comprobar que funcionaba.
A medida que Reusalo comenzó a ampliar sus operaciones, surgió la necesidad de fortalecer su organización interna, establecer indicadores y desarrollar una estructura capaz de responder a clientes de mayor tamaño.
En ese momento, su participación en el programa Big Brother de Colombina marcó un punto importante en la evolución de la compañía.
El acompañamiento les permitió revisar sus procesos, mejorar la estructura empresarial y comprender cómo podían llevar el modelo a una escala mayor sin perder el control sobre la calidad y la eficiencia.
Para Reusalo, el programa representó la posibilidad de pasar de una iniciativa construida mediante la experiencia cotidiana a una empresa con una visión de crecimiento más organizada.
“Big Brother fue un punto de inflexión para nosotros. Nos permitió organizarnos mejor, fortalecer nuestra estructura empresarial y entender cómo escalar el modelo de forma más estratégica”.
Los cambios se reflejaron en la consolidación de procesos, el mejoramiento de indicadores y una manera más estructurada de proyectar nuevas oportunidades comerciales.
Ese fortalecimiento también contribuyó a que la compañía recibiera reconocimientos del sector y ampliara sus posibilidades de crecimiento.
Apoyo con proyección
Pero la relación con Colombina no se limitó al acompañamiento empresarial.
La compañía de alimentos también decidió incorporar el modelo de reutilización de empaques dentro de su propia operación, convirtiéndose en un aliado fundamental para demostrar que la propuesta podía funcionar en un entorno industrial real.
Esta experiencia permitió a Reusalo validar sus procesos, identificar oportunidades de mejora y fortalecer la confianza en su servicio.
Para una empresa que había comenzado tocando puertas y explicando por qué valía la pena volver a utilizar una caja, contar con un cliente industrial dispuesto a implementar el modelo representó un avance significativo.
Con el paso de los años, Reusalo ha logrado reintroducir millones de cajas de cartón al mercado.
Detrás de esa cifra hay materiales que pudieron continuar cumpliendo su función, recursos aprovechados durante más tiempo y empresas que encontraron una alternativa para reducir costos.
Sin embargo, la compañía considera que todavía tiene un amplio camino por recorrer.
Su siguiente etapa está orientada hacia la transformación tecnológica del modelo.
Actualmente trabaja en el desarrollo de herramientas que permitan mejorar la trazabilidad de los empaques, optimizar los procesos y ampliar la capacidad de reutilización.
El objetivo es que la recuperación y el reacondicionamiento puedan gestionarse con mayor información, control y eficiencia, facilitando su implementación en operaciones de mayor escala.
La evolución de Reusalo muestra que la innovación empresarial no siempre comienza con la invención de un producto.
En ocasiones surge de cuestionar una práctica que durante años se ha considerado normal.
En este caso, fue preguntarse por qué una caja que todavía servía tenía que terminar convertida en residuo.
Hoy, esa pregunta sostiene una empresa que genera empleo, trabaja con organizaciones de diferentes regiones del país y ha encontrado en la sostenibilidad una oportunidad de crecimiento económico.
Su historia también demuestra que las alianzas entre compañías de distintos tamaños pueden contribuir a fortalecer modelos de negocio innovadores, especialmente cuando combinan acompañamiento empresarial con oportunidades reales de implementación.
Reusalo comenzó recuperando cajas una por una, aprendiendo de cada cliente y ajustando sus procesos.
Ahora se prepara para incorporar nuevas herramientas tecnológicas y llevar su propuesta a más organizaciones.
Pero su propósito sigue siendo el mismo que inspiró sus primeros pasos: aprovechar mejor lo que ya existe.
“No estamos reinventando el cartón, estamos reinventando la manera en que las empresas lo usan”.
Y quizás esa sea la mayor enseñanza de su historia: algunas de las oportunidades empresariales más valiosas no están en producir algo nuevo, sino en descubrir todo lo que todavía podemos hacer con aquello que estábamos a punto de desechar.

